Contacta con nosotros: 954 280 198 • info@clinicabernaldez.com

La Bursitis Calcánea

La Bursitis Calcánea
10 enero, 2015 SportMe

La Bursitis Calcánea es un proceso inflamatorio, que se localiza en las bolsas serosas del talón. Éstas son la bursa retrocalcánea o profunda y la bursa subcutánea o superficial.

Ambas se encuentran en la parte posterior del talón, entre éste y el tendón de Aquiles, permitiendo más fácilmente el deslizamiento entre los tendones y las estructuras óseas, amortiguando el roce entre ambas estructuras, por tanto protegiendo de los microtraumatismos.

Los pies cavos, determinados zapatos y actividades deportivas, que provocan microtraumatismos de repetición, pueden actuar como factores predisponentes o desencadenantes.

La Bursitis Calcánea puede ser de 2 tipos:

  • Bursitis calcánea superficial. Es una inflamación entre el tendón de Aquiles, que no suele estar afectado, y la piel. Es visible, dolorosa y suele localizarse en la región posterolateral del calcáneo.Suele asociarse a zapatos con contrafuerte rí­gido.
  • Bursitis retrocalcánea o profunda. Se refiere a una inflamación de la bursa profunda, entre la parte anterior del tendón de Aquiles y la zona posterosuperior del calcáneo: receso retrocalcánea. Con frecuencia coexiste con una prominencia posterosuperior del calcáneo, la deformidad o espolón de Haglund en la terminologí­a clásica. La histologí­a puede mostrar degeneración, metaplasia o calcificación del tendón, en cuyo caso estarí­amos ante una verdadera tendinopatí­a calcificante del Aquiles.

Cuando la Bursitis Calcánea profunda coexiste con la deformidad de Haglund, estarí­amos ante el clásico cuadro de Enfermedad de Haglund. Suele darse junto con la tendinopatí­a de inserción.

La deformidad de Haglund puede aparecer en pacientes asintomáticos pero con frecuencia se asocia a la bursitis retrocalcánea profunda, que es la verdadera entidad causante del dolor y, con menos frecuencia se asocia a la tendinopatí­a de inserción del Aquiles.

El Tratamiento de la Bursitis Calcánea es en primer lugar conservador y consiste en

  • Evitar aquellos movimientos que originan dolor.
  • Aplicar hielo en la zona afectada, varias veces al dí­a.
  • Tomar Aines (por ejemplo, ibuprofeno).
  • Realizar sesiones de fisioterapia para mejorar la flexibilidad y fortalecer la zona del talón, lo cual ayuda a aliviar la bursitis calcánea, disminuyendo las recaí­das.

Si estos tratamientos fracasan, puede infiltrarse una pequeña cantidad de esteroides en la bursa, evitando tras el tratamiento, el estiramiento del tendón en exceso, ya que puede romperse.

Comments (0)

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*