Las hernias generalmente se producen como resultado de un traumatismo sobre la fascia o membrana que recubre un músculo, suele  ocurrir tras una fractura o impacto físico en el tejido circundante.

Otra razón puede ser el aumento de la presión o el estiramiento de la zona debilitada del sitio.

 

SÍNTOMAS

La hernia muscular suele ser asintomática, aunque algunas lesiones pueden causar espasmos frecuentes, calambres y dolor en el proceso de realizar cualquier actividad física.

Al explorar la zona vemos un pequeño bultoma , visible, que aumenta con la presión voluntaria (se hernia el músculo) que desaparece con la relajación del cuadriceps.

La inflamación puede ser perceptible cuando el paciente está en un estado de relajación.

Esta característica es importante para ya que nos ayuda en el diagnóstico diferencial de la enfermedad.

Para un estudio más detallado de la enfermedad se puede utilizar ultrasonido (Ecografia) y resonancia magnética, aunque se prefiere el primer método debido a su bajo coste y relativa facilidad de uso.

La clínica es de molestias a dicho nivel que en ocasiones pueden limitar la práctica deportiva (dependiendo del tamaño de la lesión).

Si la apertura fuese muy es amplia podría disminuir la sintomatología pero si son de 4-8 cm. puede llegar a causar dolor.

 

TRATAMIENTO Y RIESGOS

No existe un método único para el tratamiento de la hernia muscular.

Pocos síntomas:
Tratamiento conservador mediante la limitación de la movilidad de los músculos afectados.
Reducción de la actividad física si estos causan dolor.

Síntomas severos:
La cirugía se utiliza en lesiones, causando graves molestias.
La eliminación directa del defecto es la única opción disponible para la operación.
Cabe señalar que el uso de los métodos clásicos de la escisión de la hernia no siempre es posible, y la probabilidad de la recurrencia de la enfermedad es lo suficientemente alta.
Ademas existen complicaciones como la posibilidad de un Sindrome Compartimental.