Alternativas a la cirugía de menisco roto: Guía de Medicina Regenerativa 2026

¿Y si le dijeran que el quirófano no es siempre la única ni la mejor opción para un menisco roto? Esta pregunta, que hasta hace unos años parecía impensable, es hoy el punto de partida para miles de pacientes que, como usted, buscan una solución efectiva sin pasar por una intervención.

Comprendemos perfectamente la cascada de preocupaciones que desata el diagnóstico: el miedo a la anestesia, la incertidumbre de una recuperación post-quirúrgica y, sobre todo, ese dolor persistente que le impide correr, jugar con sus hijos o simplemente caminar sin molestias. La idea de una baja laboral prolongada o de no volver a su deporte favorito es una carga real.

Por eso, en esta guía definitiva de 2026, le mostraremos las alternativas a la cirugía de menisco roto que están revolucionando la traumatología deportiva. Descubrirá cómo las terapias biológicas avanzadas y los tratamientos conservadores personalizados pueden ayudarle a recuperar su movilidad y decirle adiós al dolor, preservando la anatomía original de su rodilla. Analizaremos las opciones más innovadoras que ya permiten a deportistas de élite y a pacientes activos evitar el bisturí y lograr una recuperación completa y funcional.

Puntos Clave

  • Comprende por qué la cirugía ya no es siempre la primera opción ante una rotura de menisco y en qué casos es posible evitar el quirófano de forma segura.
  • Explora las alternativas a la cirugía de menisco roto, incluyendo cómo las terapias biológicas avanzadas estimulan la capacidad natural de tu cuerpo para reparar el tejido.
  • Identifica los síntomas clave (bloqueos, fallos, ruidos) que son decisivos para evaluar si eres un candidato ideal para un tratamiento no quirúrgico.
  • Descubre el papel fundamental del diagnóstico de precisión, como la ecografía de alta resolución, para diseñar un plan de recuperación personalizado y eficaz sin operar.

¿Es siempre necesaria la operación? La realidad sobre las roturas de menisco

Un diagnóstico de menisco roto ya no es sinónimo de pasar por el quirófano. Durante décadas, la respuesta casi automática era una meniscectomía, la extirpación parcial o total del tejido dañado. Hoy, la traumatología deportiva y la medicina regenerativa han provocado un cambio de paradigma basado en una premisa fundamental: preservar el menisco es preservar la salud futura de la rodilla.

Para entender su importancia, es vital saber qué es un menisco: una estructura de fibrocartílago en forma de C que actúa como el amortiguador principal de la articulación. Su función es doble: absorbe hasta el 70% de la carga que soporta la rodilla y estabiliza el movimiento, protegiendo así al cartílago articular de un desgaste prematuro. Quitar una parte de este protector, por pequeña que sea, aumenta la presión de contacto entre el fémur y la tibia. El resultado a medio y largo plazo es claro: un riesgo significativamente mayor de desarrollar artrosis. Estudios publicados en el American Journal of Sports Medicine han demostrado que la meniscectomía puede triplicar el riesgo de cambios artrósicos en los 10-15 años posteriores.

La clave para un tratamiento exitoso reside en un diagnóstico certero que diferencie el origen de la lesión. No es lo mismo una rotura traumática, producto de un giro brusco en un futbolista de 25 años, que una rotura degenerativa, fruto del desgaste progresivo en una persona activa de 50 años. Es en este segundo escenario, cada vez más frecuente, donde las alternativas a la cirugía de menisco roto no solo son una opción, sino que a menudo son la mejor elección para garantizar la calidad de vida del paciente.

Tipos de roturas que mejor responden al tratamiento sin cirugía

Un diagnóstico preciso mediante resonancia magnética y una evaluación clínica exhaustiva nos permite identificar qué lesiones tienen un alto potencial de recuperación sin necesidad de cirugía. Generalmente, los perfiles que mejor responden a los tratamientos conservadores y regenerativos son:

  • Roturas degenerativas: Típicas en pacientes mayores de 40 años, estas roturas son más un signo de desgaste que una lesión aguda. Suelen responder de forma excelente a la fisioterapia y las terapias biológicas.
  • Roturas estables que no provocan bloqueos: Lesiones, habitualmente verticales o longitudinales, que no causan un «efecto bisagra» ni bloquean mecánicamente la rodilla. El menisco, aunque dañado, mantiene su posición y función básica.
  • Lesiones en la «zona roja»: La periferia del menisco (su tercio externo) tiene riego sanguíneo, lo que le confiere un potencial intrínseco de cicatrización que podemos potenciar con las avanzadas técnicas de la medicina regenerativa.

¿Por qué «Movilidad es Vida» define nuestro enfoque?

En la Clínica Bernáldez SportMe, nuestra filosofía se resume en un lema que guía cada uno de nuestros planes de tratamiento: «Movilidad es Vida». Este principio es especialmente crítico en la recuperación de lesiones de rodilla. El reposo absoluto, lejos de ser beneficioso, puede ser contraproducente. El cartílago articular no tiene vasos sanguíneos; se nutre a través del líquido sinovial mediante un proceso de compresión y descompresión que ocurre con el movimiento. Inmovilizar la rodilla es, literalmente, «matar de hambre» al cartílago y debilitar la musculatura que la protege. Por eso, nuestro enfoque se basa en una recuperación activa y controlada, aplicando a cada paciente la misma exigencia y protocolos avanzados que a un deportista de élite. El objetivo no es solo eliminar el dolor, sino restaurar la función completa y devolverle la confianza para volver a su vida activa.

Medicina Regenerativa: La vanguardia en alternativas no quirúrgicas

La medicina regenerativa representa un cambio de paradigma en el tratamiento de lesiones musculoesqueléticas. En lugar de reparar o sustituir el tejido dañado de forma artificial, este enfoque se centra en potenciar y dirigir los mecanismos de curación inherentes del propio cuerpo. Es, en esencia, una biología de alta precisión al servicio de su recuperación. El objetivo es claro: estimular la regeneración del menisco dañado, no solo aliviar los síntomas. Esto se consigue mediante la infiltración de concentrados biológicos ricos en factores de crecimiento y células con potencial reparador directamente en la zona de la lesión.

La evidencia científica sobre la eficacia de estas terapias en la rodilla ha crecido exponencialmente en la última década. Para lesiones degenerativas o roturas en zonas con bajo aporte sanguíneo, donde la cicatrización es deficiente, las terapias biológicas se consolidan como una de las alternativas a la cirugía de menisco roto más eficaces. La comunidad científica respalda cada vez más un enfoque escalonado, donde se valora un tratamiento conservador basado en evidencia antes de considerar opciones invasivas. Las ventajas de este enfoque son determinantes para deportistas y personas activas:

  • Procedimiento ambulatorio: Se realiza en consulta, sin necesidad de ingreso hospitalario. El paciente vuelve a casa el mismo día.
  • Sin anestesia general: Se utiliza anestesia local, evitando los riesgos y el tiempo de recuperación asociados a la anestesia general.
  • Recuperación acelerada: El tiempo de inactividad es significativamente menor que tras una meniscectomía, permitiendo un retorno progresivo a la actividad en pocas semanas.
  • Seguridad: Al utilizar sustancias del propio paciente (autólogas), el riesgo de rechazo o reacción alérgica es prácticamente nulo.

Plasma Rico en Plaquetas (PRP) para lesiones de menisco

El tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es uno de los pilares de la medicina regenerativa. Consiste en obtener una pequeña muestra de sangre del paciente, procesarla para concentrar las plaquetas hasta 5-8 veces su nivel normal, y reinyectar este plasma enriquecido en la articulación. Las plaquetas son las primeras en responder a una lesión; al ser activadas, liberan un cóctel de factores de crecimiento (como PDGF y TGF-β) que inician una cascada de reparación: reducen la inflamación, promueven la formación de nuevos vasos sanguíneos y atraen otras células reparadoras al menisco. El protocolo habitual en SportMe suele consistir en 1 a 3 infiltraciones ecoguiadas, espaciadas entre 2 y 4 semanas, para asegurar una estimulación biológica sostenida. Los pacientes suelen experimentar una reducción del dolor superior al 60% y una mejora funcional notable en los primeros 3-6 meses.

Células Madre Mesenquimales: El siguiente nivel de reparación

Cuando el daño meniscal es más severo o se asocia a un desgaste del cartílago (artrosis), la terapia con Células Madre Mesenquimales (MSCs) ofrece un potencial regenerativo superior. A diferencia del PRP, que actúa principalmente como señalizador, las MSCs tienen la capacidad de diferenciarse en células de tejido fibrocartilaginoso, similar al del menisco, además de ejercer un potentísimo efecto antiinflamatorio. Para casos con edema óseo asociado, una complicación frecuente, en Clínica Bernáldez Sportme aplicamos la técnica avanzada de Infiltración Intraósea de Células Aspiradas (INOCA). Esta técnica permite depositar las células directamente en el hueso subcondral afectado, tratando la causa subyacente del dolor y mejorando el entorno biológico para la curación del menisco. Evaluar qué terapia biológica es la más adecuada para su caso es el primer paso. Un diagnóstico preciso por parte de nuestros especialistas puede definir su camino hacia la recuperación sin cirugía.

Alternativas a la cirugía de menisco roto: Guía de Medicina Regenerativa 2026

Tratamiento Conservador vs. Terapias Biológicas: ¿Cuál elegir?

Ante una lesión de menisco, la primera decisión crucial es definir la estrategia de recuperación. No se trata de una elección de «todo o nada», sino de diseñar un plan personalizado que combine lo mejor de cada enfoque. La elección entre un tratamiento puramente conservador y uno que integre terapias biológicas avanzadas depende del tipo de rotura, tu nivel de actividad y tus objetivos a largo plazo. Ambas vías son pilares fundamentales dentro de las alternativas a la cirugía de menisco roto, pero su sinergia suele ofrecer los resultados más sólidos y duraderos.

Un plan de fisioterapia aislado puede llevar a una recuperación funcional en 12-16 semanas. Sin embargo, al potenciarlo con terapias biológicas como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP), no solo buscamos acortar este tiempo, sino mejorar la calidad biológica del tejido. El objetivo es una recuperación más profunda que minimice el riesgo de futuras lesiones. La clave es controlar la inflamación inicial sin abusar de corticoides o AINEs, que pueden enmascarar el dolor y, en el caso de los corticoides, incluso debilitar el cartílago a largo plazo. Las terapias biológicas ofrecen un efecto antiinflamatorio natural, promoviendo un entorno óptimo para la curación.

Fisioterapia avanzada y readaptación biomecánica

Un programa de fisioterapia de élite va más allá de los ejercicios básicos. Se centra en reequilibrar toda la extremidad inferior para proteger la rodilla. Esto incluye el fortalecimiento específico de cuádriceps e isquiotibiales para que actúen como un exoesqueleto muscular que descarga el menisco. Se complementa con ejercicios de propiocepción para que la rodilla recupere su estabilidad natural y tecnologías como la radiofrecuencia Indiba® o la magnetoterapia de alta intensidad para acelerar la reducción del edema y la reparación tisular.

Infiltraciones de Ácido Hialurónico: Lubricación y protección

Es vital diferenciar los roles. Mientras que el PRP busca regenerar el tejido dañado estimulando una respuesta biológica, el ácido hialurónico actúa como un lubricante y amortiguador. Su función es mejorar la viscosidad del líquido sinovial, reduciendo la fricción y el dolor en la articulación. En muchos casos, la estrategia óptima es combinar ambas: el PRP para reparar y el ácido hialurónico para proteger y mejorar la función mecánica, un enfoque conocido como Viscosuplementación.

Finalmente, no debemos subestimar el poder del «combustible» que le damos a nuestro cuerpo. Una nutrición y suplementación adecuadas son cruciales para la salud articular. Un plan bien diseñado puede marcar la diferencia en la velocidad y calidad de la recuperación. Considera estos elementos clave:

  • Colágeno Hidrolizado con Magnesio: Proporciona los «ladrillos» para la reconstrucción del cartílago.
  • Glucosamina y Condroitina: Ayudan a mantener la elasticidad y la hidratación del cartílago.
  • Vitamina C: Esencial para la síntesis de colágeno.
  • Cúrcuma y Omega-3: Potentes antiinflamatorios naturales que apoyan el proceso de curación.

Integrar estos elementos en un plan de tratamiento global es lo que define un enfoque moderno y eficaz para las alternativas a la cirugía de menisco roto, permitiendo a nuestros pacientes, desde deportistas de élite hasta personas activas, recuperar su mejor nivel. El PRP estimula a las células locales para que inicien un proceso de reparación; este es el primer escalón de la medicina regenerativa, un campo que avanza rápidamente hacia técnicas más complejas como la reparación regenerativa con células madre, que buscan reconstruir el tejido dañado a nivel celular.

Factores clave para decidir: El «Decision Tree» del paciente

Tomar una decisión informada sobre tu rodilla no es un camino único; es un proceso que debe ser personalizado y basado en una evaluación integral. En Clínica Bernáldez Sportme, no tratamos imágenes de resonancia, tratamos a personas. Por eso, hemos desarrollado un «árbol de decisión» que te ayudará a entender qué factores son verdaderamente determinantes antes de optar por el quirófano.

El primer paso es diferenciar entre el dolor y los problemas mecánicos. Un dolor persistente puede ser incapacitante, pero los síntomas mecánicos son una señal de alerta distinta. Nos referimos a:

  • Bloqueos articulares: La sensación de que la rodilla se queda «atascada» y no puedes extenderla o flexionarla por completo. Esto suele indicar un fragmento de menisco desplazado.
  • Fallos o inestabilidad: Sentir que la rodilla «se va» o cede al caminar o cargar peso.
  • Ruidos articulares significativos: Un chasquido doloroso y audible durante un movimiento específico, no el crujido general que muchas rodillas presentan.

Un error común es basar la decisión quirúrgica únicamente en el informe de la resonancia magnética (RM). La evidencia es clara: hasta un 35% de las personas mayores de 50 años sin ningún tipo de dolor presentan roturas de menisco en una RM. La imagen es una pieza del puzle, pero nunca el puzle completo. Lo crucial es la correlación entre lo que muestra la RM y tu sintomatología real. ¿El dolor que sientes se corresponde con la localización y el tipo de rotura? Aquí es donde la experiencia de un especialista en traumatología deportiva marca la diferencia.

Tu perfil como paciente es igualmente vital. El enfoque para un futbolista de 25 años que necesita volver a la competición en 3 meses es radicalmente distinto al de una persona de 60 años cuyo objetivo es caminar por el parque sin dolor. Tus expectativas, tu nivel de actividad física y tu edad son factores que modulan la estrategia terapéutica. Explorar alternativas a la cirugía de menisco roto es especialmente relevante cuando el objetivo es mantener una alta calidad de vida a largo plazo, preservando al máximo el tejido meniscal.

Finalmente, nunca subestimes el poder de una segunda opinión. Antes de tomar una decisión irreversible como una meniscectomía (recorte del menisco), es fundamental asegurarse de que se han explorado todas las vías. Un experto en medicina regenerativa puede ofrecer una perspectiva diferente y evaluar tu candidatura a tratamientos biológicos que quizás no se habían considerado.

¿Cuándo la cirugía es realmente la mejor opción?

A pesar del potencial de las terapias regenerativas, existen escenarios donde la cirugía artroscópica sigue siendo la indicación más clara y efectiva. Estos casos suelen representar menos del 20% de las roturas de menisco y se caracterizan por:

  • Roturas en «asa de cubo» que provocan un bloqueo mecánico real y persistente de la rodilla.
  • Fracaso demostrado de los tratamientos conservadores y biológicos bien ejecutados durante un periodo de 3 a 6 meses.
  • Lesiones complejas que involucran otras estructuras, como una rotura del ligamento cruzado anterior (LCA), que comprometen la estabilidad global de la articulación.

Preguntas que debes hacer a tu traumatólogo en Sevilla

Sentirte empoderado en la consulta es clave. Aquí tienes tres preguntas esenciales que te ayudarán a entender mejor el plan propuesto y a explorar todas las opciones disponibles:

  1. ¿Qué porcentaje de mi menisco planea extraer? Una meniscectomía parcial no es lo mismo que una subtotal. Saber cuánto tejido se va a preservar es crucial para entender el riesgo futuro de artrosis.
  2. ¿Existe posibilidad de sutura meniscal en lugar de recorte? La reparación (sutura) del menisco siempre debe ser la prioridad si el tipo de rotura y su localización lo permiten. Es la mejor forma de conservar la biomecánica de tu rodilla.
  3. ¿Soy candidato a terapias biológicas como una de las alternativas a la cirugía de menisco roto? Pregunta directamente si infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP) o células mesenquimales podrían ser una opción viable antes de decidir la operación.

Para obtener respuestas claras y una valoración experta sobre estas preguntas, solicita una segunda opinión en Clínica Bernáldez Sportme. Nuestro equipo te proporcionará un diagnóstico certero y un plan de tratamiento totalmente personalizado.

El Método SportMe en Sevilla: Recuperación sin quirófano

Llegados a este punto, es evidente que el futuro del tratamiento de las lesiones meniscales pasa por la personalización y la biología. En Sevilla, la Clínica Bernáldez se ha consolidado como el epicentro de esta revolución a través del Método SportMe, un enfoque integral diseñado para agotar todas las vías conservadoras y regenerativas antes de considerar el bisturí. Nuestra filosofía es clara: tratamos a cada paciente con la misma minuciosidad y acceso a la tecnología que a un deportista de élite, porque entendemos que para ti, «movilidad es vida».

Todo comienza con un diagnóstico de ultra-precisión. Olvídate de valoraciones superficiales. Utilizamos ecografía de alta resolución para analizar la estructura del menisco en tiempo real, observando la vascularización, el tipo de rotura y los tejidos adyacentes. Este análisis se complementa con una valoración biomecánica completa que nos permite entender por qué se produjo la lesión. No hay dos roturas de menisco iguales; una rotura degenerativa en un corredor de 55 años no tiene nada que ver con una rotura traumática en un jugador de pádel de 30. Este entendimiento profundo es el pilar sobre el que construimos un plan de tratamiento verdaderamente personalizado, buscando las mejores alternativas a la cirugía de menisco roto para tu caso concreto.

Nuestro compromiso no termina con la aplicación del tratamiento. Creemos en una alianza terapéutica con el paciente. El seguimiento es estrecho y constante, monitorizando tu evolución para ajustar el plan según sea necesario. Además, te implicamos activamente en tu recuperación con pautas específicas y «tareas para casa»: ejercicios de fortalecimiento, recomendaciones nutricionales y hábitos para proteger tu rodilla a largo plazo. Este enfoque proactivo es fundamental para garantizar que los resultados no solo sean rápidos, sino también duraderos.

Tecnología y experiencia bajo la firma Bernáldez

El Método SportMe fusiona la tradición médica de la saga de los Drs. Bernáldez con la tecnología más disruptiva. Empleamos terapias biológicas de última generación, como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o las células mesenquimales, aplicadas con una precisión milimétrica gracias a la guía ecográfica. Esta cirugía ecoasistida, mínimamente invasiva, nos permite depositar los factores de crecimiento justo en el epicentro de la lesión, maximizando el potencial regenerativo de tu propio cuerpo.

Tu camino hacia la recuperación en Sevilla

Iniciar tu recuperación es un proceso directo y transparente. El primer paso es solicitar una valoración integral en nuestras instalaciones. Gracias a nuestra ubicación estratégica en el corazón de Sevilla, somos un punto de referencia accesible para pacientes de toda Andalucía, desde Huelva hasta Almería. No dejes que el dolor de rodilla limite tu vida ni un día más. La solución puede estar más cerca de lo que imaginas.

Da el primer paso para volver a moverte sin dolor y sin pasar por un quirófano. Explora las opciones que la medicina regenerativa te ofrece.

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Tu Próximo Paso Hacia una Rodilla Sana y Sin Cirugía

El diagnóstico de una rotura de menisco ya no es una sentencia de quirófano. Como hemos explorado, la clave del éxito reside en un diagnóstico de alta precisión y en el conocimiento de que la Medicina Regenerativa ofrece hoy soluciones biológicas avanzadas. Estas terapias no solo alivian el dolor, sino que buscan reparar el tejido dañado desde dentro, acelerando tu vuelta a la actividad. Explorar las alternativas a la cirugía de menisco roto es el primer paso hacia un tratamiento moderno que respeta la biología de tu cuerpo.

En Clínica Bernáldez SportMe, nuestra experiencia de más de 30 años en traumatología deportiva nos posiciona como pioneros en Medicina Regenerativa en Andalucía. Aplicamos el Método SportMe, un protocolo probado que nos permite ofrecer a cada paciente el mismo nivel de atención personalizada y las técnicas de vanguardia que recibe un deportista de élite, buscando siempre la recuperación funcional completa.

No dejes que la incertidumbre o el miedo al bisturí frenen tu vida. Da el paso definitivo. Consulta con nuestros especialistas en Terapias Biológicas en Sevilla y obtén un plan de tratamiento diseñado exclusivamente para ti. Tu movilidad es vida; estás a una consulta de recuperarla.

Preguntas Frecuentes sobre el Tratamiento de Menisco Roto

¿Se puede curar un menisco roto sin cirugía?

Sí, es posible curar un menisco roto sin cirugía, especialmente si la rotura es pequeña, estable y se localiza en la «zona roja», la parte externa vascularizada del menisco. En estas condiciones, el potencial de cicatrización natural es significativo, alcanzando hasta un 75% de éxito con tratamiento conservador. Terapias de medicina regenerativa, como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP), potencian esta curación biológica, ofreciendo una recuperación funcional sin necesidad de intervención quirúrgica.

¿Cuánto tiempo tarda en sanar un menisco sin operación?

El tiempo de curación de un menisco sin operación varía entre 4 y 12 semanas, dependiendo de la severidad y localización de la lesión. Las roturas menores y estables pueden mejorar en 4-6 semanas con fisioterapia y reposo relativo. Para lesiones más complejas tratadas con terapias biológicas, el proceso de regeneración tisular puede extenderse hasta 3 meses para lograr una recuperación completa y un retorno seguro a la actividad deportiva. La adherencia al plan de rehabilitación es fundamental.

¿Qué pasa si tengo el menisco roto y no me opero?

Si una rotura de menisco inestable no se trata, puede aumentar de tamaño, provocar bloqueos articulares y dolor crónico. A largo plazo, la alteración de la biomecánica de la rodilla incrementa el riesgo de desarrollar artrosis prematura, con un desgaste del cartílago articular que puede ser hasta un 50% más rápido. Sin embargo, si la rotura es estable y asintomática, un tratamiento conservador bien pautado puede evitar estas complicaciones y mantener la funcionalidad de la rodilla.

¿Cuáles son los ejercicios prohibidos con rotura de menisco?

Con una rotura de menisco se deben evitar ejercicios que generen impacto directo o torsión en la rodilla. Esto incluye correr sobre asfalto, saltos, sentadillas profundas (más allá de 90 grados) y deportes con giros bruscos como el fútbol, pádel o baloncesto. Los movimientos de pivote sobre la pierna afectada son especialmente perjudiciales, ya que pueden agravar la lesión. Es crucial centrarse en ejercicios de bajo impacto como la natación o el ciclismo estático, siempre bajo supervisión profesional.

¿Es efectivo el PRP para la rotura de menisco?

Sí, el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es una terapia biológica muy efectiva para ciertos tipos de roturas de menisco. Su eficacia es mayor en roturas parciales o degenerativas. Estudios publicados en revistas como el «Journal of Orthopaedic Surgery and Research» muestran tasas de éxito superiores al 70% en la reducción del dolor y la mejora funcional, estimulando la reparación del tejido. Es una de las alternativas a la cirugía de menisco roto más prometedoras que aplicamos en nuestra clínica.

¿Puedo caminar con el menisco roto?

En la mayoría de los casos, sí se puede caminar con un menisco roto, aunque a menudo con dolor o cojera. Si la rotura no causa un bloqueo mecánico (la rodilla «se traba»), es posible la deambulación, a veces con ayuda de muletas durante la fase aguda, los primeros 7-10 días. Sin embargo, caminar sobre superficies irregulares o durante largos periodos puede agravar los síntomas. Es fundamental evitar cualquier actividad que incremente el dolor de forma significativa.

¿Qué diferencia hay entre una rotura de menisco interno y externo en el tratamiento?

La principal diferencia reside en su biomecánica. El menisco externo (lateral) es más móvil y soporta hasta el 70% de la carga de su compartimento, por lo que su preservación es crítica para evitar artrosis futura. El menisco interno (medial) está más anclado y se lesiona con mayor frecuencia. Por ello, en las roturas del menisco externo se priorizan aún más las alternativas a la cirugía de menisco roto y las técnicas de sutura meniscal para conservar el tejido siempre que sea posible.

¿Cuándo es urgente operar un menisco?

La cirugía de menisco se considera urgente cuando existe un «bloqueo articular», es decir, la incapacidad de extender completamente la rodilla. Esta situación suele estar causada por una «rotura en asa de cubo», donde un fragmento del menisco se desplaza e interfiere con el movimiento normal. En estos casos, se recomienda una intervención artroscópica en un plazo de 1 a 2 semanas para evitar daños permanentes en el cartílago articular y el propio menisco.