Fascitis plantar crónica: Tratamiento definitivo y nuevas terapias en 2026

¿Y si esa punzada aguda en el talón cada mañana no tuviera por qué ser su compañera de por vida? ¿Y si la solución para volver a correr sin dolor ya no dependiera exclusivamente de una cirugía abierta tradicional? Sabemos que es frustrante haberlo intentado todo: plantillas, estiramientos, infiltraciones e incluso reposo, solo para que el dolor regrese y le impida disfrutar de su deporte o de algo tan simple como un paseo. Se siente como un callejón sin salida.

Este ciclo de dolor y decepción tiene los días contados. En este artículo le mostraremos cómo las técnicas más avanzadas en medicina regenerativa y los procedimientos mínimamente invasivos están revolucionando el fascitis plantar crónica tratamiento definitivo. Descubrirá un camino real y basado en la evidencia científica para eliminar el dolor de forma permanente, recuperar su movilidad y volver a la actividad que tanto ama. Analizaremos las terapias de vanguardia que, para 2026, se consolidarán como la opción preferente para dejar atrás el dolor crónico de talón para siempre.

Puntos Clave

Contenidos

  • Entiende la diferencia clave entre fascitis (inflamación) y fasciosis (degeneración) para comprender por qué los tratamientos convencionales no han solucionado tu dolor.
  • Descubre por qué un diagnóstico de precisión con ecografía de alta resolución es el primer paso indispensable para determinar el estado real de tu fascia plantar.
  • Explora cómo las terapias regenerativas de vanguardia ofrecen un fascitis plantar crónica tratamiento definitivo al enfocarse en la reparación biológica del tejido dañado.
  • Conoce las alternativas a la cirugía tradicional, incluyendo las ondas de choque, la EPI y las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas para una recuperación más rápida.

¿Por qué tu fascitis plantar se ha vuelto crónica? De la inflamación a la fasciosis

Si llevas más de seis meses luchando contra un dolor punzante en el talón cada mañana, es muy probable que tu lesión haya superado la fase aguda. Ya no hablamos de una simple inflamación. Has entrado en el territorio de la fascitis plantar crónica, una condición que requiere un enfoque diagnóstico y terapéutico completamente diferente. Entender por qué tu dolor persiste es el primer paso crucial para encontrar el fascitis plantar crónica tratamiento definitivo.

El término médico fascitis plantar sugiere, por su sufijo «-itis», un proceso puramente inflamatorio. Esto es cierto durante las primeras semanas. Sin embargo, cuando el dolor se cronifica, los estudios ecográficos y la evidencia clínica nos muestran una realidad distinta. La inflamación inicial ha desaparecido en gran medida, dando paso a un proceso degenerativo del tejido llamado fasciosis plantar. En esta fase, las fibras de colágeno de tu fascia, la banda de tejido que soporta el arco del pie, se desorganizan, debilitan y pierden su capacidad de cicatrización. Esto se debe a dos factores clave: los microtraumatismos repetitivos por sobrecarga y la escasa vascularización (aporte sanguíneo) de la zona, que limita la llegada de nutrientes para su reparación.

Aquí reside el error más común que vemos en consulta: seguir tratando una fasciosis degenerativa como si fuera una fascitis inflamatoria. El uso continuado de antiinflamatorios como el ibuprofeno puede ofrecer un alivio temporal mínimo, pero no aborda la raíz del problema, que es un tejido dañado que necesita regenerarse. Es como pintar sobre una pared con humedades sin arreglar la fuga. La solución no está en calmar, sino en reconstruir.

Síntomas que indican que tu lesión ha pasado a fase crónica

Si te identificas con estas señales, es hora de buscar un diagnóstico preciso. Tu cuerpo te está indicando que los mecanismos de reparación naturales han fracasado:

  • El «dolor del primer paso» no cede: Ese dolor agudo y característico al levantarte por la mañana o tras estar sentado, lejos de disminuir con el paso de las semanas, se ha convertido en una constante en tu rutina.
  • Dolor tras el reposo diurno: El dolor ya no solo aparece por la mañana, sino también después de periodos de inactividad durante el día, como al levantarte de la silla de la oficina o al salir del coche.
  • Evidencia en la ecografía: Un diagnóstico ecográfico certero es clave. En pacientes crónicos, observamos un engrosamiento de la fascia plantar que supera los 4.5 mm (frente a los 3-4 mm de una fascia sana), a menudo acompañado de áreas hipoecoicas que indican degeneración del tejido.

Factores de riesgo en deportistas y pacientes en Sevilla

En nuestra experiencia tratando a cientos de pacientes y deportistas en Sevilla, hemos identificado factores biomecánicos y ambientales que aceleran la cronificación de la fascitis plantar:

  • Impacto en terrenos duros: Correr sobre el asfalto de nuestras avenidas o el albero compactado de los parques con un calzado inadecuado o desgastado genera un ciclo de microimpactos que el tejido fascial no puede asimilar.
  • Acortamiento de la cadena posterior: Una tensión excesiva en los músculos gemelos e isquiotibiales, muy frecuente en corredores, ciclistas y opositores, transfiere una carga de tracción constante al talón, impidiendo que la fascia descanse y se repare.
  • Sobrecarga por bipedestación y sobrepeso: Profesiones que exigen estar de pie durante más de 6 horas diarias, sumadas al sobrepeso, ejercen una presión continua sobre el arco plantar. En el clima de Sevilla, el calor puede además contribuir a un ligero edema que agrava la sintomatología.

Reconocer que tu fascitis plantar es ahora una fasciosis degenerativa es el punto de inflexión. Solo así podemos dejar atrás los tratamientos que ya no funcionan y enfocarnos en las terapias biológicas y regenerativas que sí lo hacen, diseñando un plan para lograr tu recuperación completa y duradera.

Diagnóstico de precisión: El primer paso hacia el tratamiento definitivo

Cuando un dolor en el talón se niega a desaparecer mes tras mes, la frustración es inevitable. Muchos pacientes llegan a nuestra clínica habiendo probado múltiples terapias sin éxito, y la razón casi siempre es la misma: un diagnóstico incompleto o impreciso. Para encontrar el fascitis plantar crónica tratamiento definitivo, no basta con saber que la fascia está inflamada; necesitamos entender el porqué, el dónde exacto y qué otros factores están perpetuando el problema. Un diagnóstico de precisión no es un lujo, es la base sobre la que se construye una recuperación real y duradera.

En SportMe, abordamos el diagnóstico como un trabajo de investigación minucioso. No dejamos ninguna piedra sin remover, porque sabemos que en los detalles se esconde la clave para tu alivio. Nuestro protocolo combina la tecnología más avanzada con un análisis funcional exhaustivo para crear un mapa completo de tu lesión.

La ecografía ecoasistida: El estándar de oro en SportMe

Olvídate de las suposiciones. La ecografía de alta resolución es nuestra herramienta principal y el estándar de oro para visualizar la fascia plantar. A diferencia de una prueba estática, nos permite ver el tejido en tiempo real, mientras movemos tu pie, para observar su comportamiento dinámico. Podemos medir con exactitud milimétrica el grosor de la fascia, localizar el punto exacto de mayor degeneración y valorar la presencia de microrroturas o neovascularización. Un grosor de la fascia plantar superior a 4 mm es un indicador clave que suele confirmar la cronicidad de la lesión. La precisión de la ecografía no solo confirma el diagnóstico, sino que es fundamental para guiar los tratamientos más avanzados. La evidencia científica actual investiga la eficacia de distintas opciones, como las terapias biológicas y PRP, y su correcta aplicación depende de una localización ecográfica impecable.

Mientras que una radiografía puede ser útil para descartar fracturas por estrés o visualizar un espolón calcáneo, es crucial entender que el espolón no siempre es la causa del dolor. De hecho, hasta un 15% de la población sin dolor de talón tiene un espolón. La Resonancia Magnética (RM) se reserva para casos más complejos, donde sospechamos de edema óseo, roturas completas o necesitamos una visión más detallada de los tejidos blandos circundantes.

El estudio de la pisada en el paciente crónico

Tu forma de caminar y correr puede ser el origen del problema. Un estudio biomecánico de la marcha no es simplemente «mirar cómo pisas»; es un análisis dinámico y computarizado que realizamos en una cinta de correr con sensores de alta velocidad. Este análisis nos permite detectar alteraciones como la sobrepronación (el hundimiento excesivo del arco plantar), que aumenta la tensión sobre la fascia con cada paso. Corregir esta alteración es fundamental para un fascitis plantar crónica tratamiento definitivo. Unas plantillas personalizadas, diseñadas a partir de los datos 3D de tu estudio, pueden redistribuir la carga, amortiguar el impacto y alinear correctamente tu pie, siendo una parte esencial de la solución a largo plazo. Un análisis biomecánico completo es el primer paso para diseñar unas plantillas que realmente funcionen. Agenda una valoración de tu pisada con nuestros especialistas y descubre el origen de tu dolor.

Finalmente, un diagnóstico riguroso debe descartar otras patologías que pueden imitar los síntomas de la fascitis plantar. El diagnóstico diferencial es clave. Evaluamos la posibilidad de un síndrome del túnel tarsiano (atrapamiento del nervio tibial) o una radiculopatía S1 (compresión de la raíz nerviosa en la columna lumbar), que pueden irradiar dolor hacia el talón. Solo con un diagnóstico certero y multifactorial podemos diseñar un plan de tratamiento que te devuelva a tu actividad sin dolor.

Fascitis plantar crónica: Tratamiento definitivo y nuevas terapias en 2026

Terapias biológicas y PRP: La revolución en el tratamiento de la fascia

Cuando los tratamientos convencionales no logran resolver el dolor persistente de la fascitis plantar, es porque el problema ha dejado de ser una simple inflamación (-itis) para convertirse en una degeneración del tejido (-osis). En esta fase crónica, la fascia no necesita antiinflamatorios, sino una auténtica regeneración. Aquí es donde la medicina regenerativa, con el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) a la cabeza, marca un antes y un después, ofreciendo una solución biológica que ataca la raíz del problema.

El Plasma Rico en Plaquetas es un concentrado obtenido de la propia sangre del paciente. Este concentrado contiene una cantidad de plaquetas entre 5 y 10 veces superior a la normal. ¿Por qué es esto crucial? Porque las plaquetas son auténticos almacenes de factores de crecimiento, unas proteínas que actúan como señales biológicas para que el cuerpo inicie un proceso de reparación intensivo en el tejido dañado, estimulando la creación de nuevo colágeno y vasos sanguíneos.

El procedimiento en nuestra clínica es meticuloso y garantiza la máxima eficacia:

  • Extracción: Se realiza una pequeña extracción de sangre del paciente, similar a una analítica rutinaria.
  • Centrifugación: La sangre se procesa en una centrifugadora especializada que separa sus componentes, aislando y concentrando las plaquetas en una pequeña fracción de plasma.
  • Infiltración ecoguiada: Este es el paso clave. Usando un ecógrafo de alta resolución, localizamos con precisión milimétrica el punto exacto de máxima degeneración en la fascia plantar para infiltrar el PRP. Esta técnica asegura que el 100% del tratamiento llega a la zona que realmente lo necesita.

A diferencia de las infiltraciones de corticoides, que ofrecen un alivio temporal del dolor pero pueden debilitar el tejido a largo plazo e incluso aumentar el riesgo de rotura, el PRP no enmascara el problema: lo repara. Esta capacidad de reconstruir la arquitectura de la fascia es lo que convierte al PRP en la base de un fascitis plantar crónica tratamiento definitivo. Para casos más severos con roturas parciales significativas, la medicina regenerativa avanza un paso más con el uso de células madre, que poseen un potencial regenerativo aún mayor. Estas terapias biológicas se combinan a menudo con otras tecnologías como las Ondas de choque para potenciar la respuesta curativa del tejido.

Ventajas del PRP frente a tratamientos tradicionales

La superioridad del PRP en casos crónicos se basa en tres pilares fundamentales. Primero, al ser un tratamiento autólogo (con la propia sangre del paciente), se elimina por completo el riesgo de alergias o rechazo. Segundo, promueve una curación real al estimular la producción de colágeno tipo I, el componente principal de una fascia sana y elástica. Y tercero, según estudios, puede reducir la necesidad de cirugía abierta en más de un 80% de los casos de fascitis crónica recalcitrante.

Protocolo de aplicación en Clínica Bernáldez

Nuestro protocolo está diseñado para maximizar los resultados y garantizar una recuperación segura. Generalmente, se pauta un ciclo de 1 a 3 infiltraciones, separadas por 3 o 4 semanas, dependiendo de la severidad del caso. Tras la infiltración, es vital no aplicar hielo, ya que el PRP induce una leve reacción inflamatoria controlada que es necesaria para activar los mecanismos de curación; el frío la contrarrestaría. El regreso a la actividad deportiva es progresivo, permitiendo ejercicios de bajo impacto a las 2 semanas y una vuelta completa a la competición entre las 6 y 8 semanas, siempre con un seguimiento personalizado de nuestro equipo.

Otras opciones avanzadas: Ondas de choque y Electrólisis (EPI)

Cuando los tratamientos conservadores no han logrado resolver el dolor después de 6 meses, no significa que debas resignarte a vivir con él. En SportMe, abordamos la fascitis plantar crónica con un arsenal de terapias avanzadas, diseñadas para actuar directamente sobre la raíz biológica del problema: el tejido dañado y un sistema nervioso sensibilizado.

La cronicidad de la fascitis no implica un daño irreparable, sino un proceso de curación estancado. Nuestro objetivo es reactivar este proceso mediante estímulos precisos y controlados. Las técnicas más efectivas que aplicamos en nuestra práctica diaria incluyen:

  • Ondas de choque focales: Utilizamos ondas acústicas de alta energía, dirigidas con precisión ecográfica al punto exacto de máximo engrosamiento y degeneración de la fascia. Este estímulo mecánico tiene un doble efecto: por un lado, rompe el tejido fibrótico y las microcalcificaciones que perpetúan la rigidez; por otro, induce una neovascularización, es decir, la formación de nuevos vasos sanguíneos que aportan el oxígeno y los nutrientes necesarios para una regeneración tisular real.
  • Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI): Esta técnica, también guiada por ecografía, consiste en aplicar una corriente galvánica a través de una aguja muy fina directamente en el tejido degenerado. Esto provoca una respuesta inflamatoria aguda y muy localizada. Puede parecer contradictorio, pero este proceso es fundamental: destruye el tejido fibrótico y «resetea» el ciclo de curación, atrayendo células reparadoras a una zona que el cuerpo había dejado de atender.
  • Neuromodulación percutánea: En casos crónicos, el dolor no solo reside en la fascia, sino también en el sistema nervioso, que se ha vuelto hipersensible. La neuromodulación utiliza corrientes de baja frecuencia aplicadas cerca de los nervios implicados (como el nervio tibial) para disminuir su excitabilidad y «apagar» las señales de dolor persistente que envían al cerebro.

¿Ondas de choque o Infiltraciones? Tabla comparativa

La elección entre ondas de choque e infiltraciones (como el Plasma Rico en Plaquetas o PRP) es una decisión clínica que personalizamos para cada paciente. Las ondas de choque son una excelente alternativa para quienes sienten aprensión por las agujas, ofreciendo una eficacia superior al 75% en casos crónicos. Generalmente, se pautan entre 3 y 5 sesiones semanales. La combinación de ambas, aplicando primero las ondas de choque para «preparar» el tejido y luego una infiltración para potenciar la regeneración, se ha consolidado como el fascitis plantar crónica tratamiento definitivo para los casos más resistentes, optimizando el coste-beneficio y acelerando la recuperación.

El papel del ejercicio terapéutico

Ninguna tecnología puede sustituir el papel activo del paciente en su recuperación. Un programa de fisioterapia avanzada es el pilar que sostiene el éxito de cualquier intervención. Nos basamos en protocolos con evidencia científica, como el Protocolo de Rathleff, que se centra en el entrenamiento de fuerza de alta carga para la fascia. Este ejercicio, que consiste en realizar elevaciones de talón con una toalla enrollada bajo los dedos, ha demostrado ser más eficaz que los estiramientos tradicionales para aumentar el grosor y la resistencia del tejido fascial. Distinguimos claramente entre los estiramientos específicos de la fascia plantar y los de la cadena muscular posterior (gemelos, sóleo e isquiotibiales), ya que la tensión en esta cadena impacta directamente en el pie. El cumplimiento riguroso de estas «Tareas para casa» es lo que garantiza que los beneficios obtenidos en la clínica se mantengan a largo plazo. Para recibir una pauta de ejercicios personalizada y descubrir qué terapia avanzada es la más indicada para tu caso, solicita una cita de valoración con nuestro equipo de especialistas.

Cirugía mínimamente invasiva: La última frontera del tratamiento definitivo

Has probado todo. Fisioterapia, plantillas, terapias biológicas, ondas de choque. Sin embargo, ese dolor agudo en el talón persiste, limitando tu vida y tu rendimiento deportivo. Cuando los tratamientos conservadores han agotado su eficacia tras un periodo superior a los 12 meses, es el momento de plantearse la siguiente opción. La cirugía ya no es el procedimiento agresivo de antaño; hoy, representa una solución de alta precisión, diseñada para ser la respuesta final y efectiva al dolor que no cede.

En SportMe, consideramos la intervención quirúrgica como el último recurso, reservado para aquellos casos en los que el dolor crónico se ha vuelto incapacitante. La decisión se toma siempre tras una evaluación exhaustiva y un diálogo honesto contigo, asegurando que es la vía más segura para recuperar tu calidad de vida. El objetivo no es operar por operar, sino ofrecer una solución real cuando nada más ha funcionado.

La técnica que empleamos es la cirugía percutánea o ecoasistida. Olvídate de grandes incisiones y largos periodos de recuperación. Mediante una incisión de apenas 2-3 milímetros, y bajo la guía constante de un ecógrafo de alta resolución, accedemos con precisión milimétrica a la zona afectada. Este enfoque nos permite realizar una fasciotomía parcial, una liberación controlada de la porción más tensa y engrosada de la fascia plantar. Al aliviar esta tensión, se rompe el ciclo de inflamación y dolor crónico, permitiendo que el tejido finalmente sane.

El postoperatorio ha cambiado radicalmente. Gracias a la mínima agresión a los tejidos, la recuperación es sorprendentemente rápida. Ya no es necesario inmovilizar el pie con una escayola. El paciente sale caminando de la intervención, usando un zapato especial durante aproximadamente 2-3 semanas. La reincorporación a las actividades diarias es casi inmediata y el regreso a la práctica deportiva se planifica de forma progresiva y segura en pocas semanas, no meses.

Técnica de liberación ecoasistida en Sevilla

En nuestra clínica de Sevilla, realizamos este procedimiento de forma ambulatoria. Utilizamos anestesia local, por lo que estás despierto y cómodo durante todo el proceso, que suele durar menos de 20 minutos. La guía ecográfica es nuestra firma: nos permite visualizar en tiempo real la fascia, los nervios y los vasos sanguíneos, garantizando una seguridad y una precisión que la cirugía abierta no puede ofrecer. Los beneficios son claros:

  • Riesgo de infección casi nulo: Al no haber una herida quirúrgica abierta.
  • Cicatriz mínima: La incisión es tan pequeña que a menudo es imperceptible una vez curada.
  • Menor dolor postoperatorio: La agresión a los tejidos es mínima, facilitando una recuperación más cómoda.

Hemos tratado a numerosos deportistas, desde corredores de maratón hasta jugadores de pádel, que veían su carrera comprometida y que, tras esta intervención, han vuelto a competir a su máximo nivel sin dolor.

Conclusión: El compromiso de SportMe con tu movilidad

Encontrar el fascitis plantar crónica tratamiento definitivo requiere un enfoque integral. En SportMe, combinamos la experiencia en Traumatología del Dr. Pedro Bernáldez con las últimas terapias biológicas y un programa de fisioterapia personalizado. Nuestra filosofía es clara: agotar siempre las vías conservadoras y regenerativas antes de proponer una solución quirúrgica. Creemos firmemente en el poder del cuerpo para sanar y nuestro trabajo es guiarlo con la tecnología más avanzada.

Tu movilidad es nuestra prioridad. Si llevas más de un año luchando contra el dolor y sientes que has perdido la esperanza, queremos que sepas que aún hay una solución eficaz y segura. No te resignes a vivir con dolor.

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Dé el Paso Definitivo Hacia una Vida Sin Dolor

El dolor constante en el talón no tiene por qué ser su realidad permanente. La clave para superar esta lesión es entender que la fascitis crónica es una degeneración del tejido (fasciosis), y que las terapias más avanzadas, desde el PRP hasta las ondas de choque, se centran en regenerarlo. Encontrar un fascitis plantar crónica tratamiento definitivo es posible cuando se combina un diagnóstico de precisión con un plan de acción personalizado.

En Clínica Bernáldez, aplicamos este enfoque de vanguardia con la experiencia de más de 30 años en traumatología deportiva. Como pioneros en medicina regenerativa y PRP en Andalucía, ponemos a su disposición la misma tecnología y atención que reciben los deportistas de élite, porque su recuperación es nuestro máximo compromiso.

No deje que el dolor limite más sus pasos. Solicita una valoración experta en Sevilla con el Dr. Bernáldez y dé el primer paso para volver a moverse sin limitaciones. Porque, para nosotros, movilidad es vida.

Preguntas Frecuentes sobre el Tratamiento de la Fascitis Plantar Crónica

¿Cuánto tiempo tarda en curar una fascitis plantar crónica con PRP?

La recuperación con Plasma Rico en Plaquetas (PRP) suele mostrar mejoras significativas en las primeras 4 a 6 semanas tras la infiltración. El protocolo completo puede requerir de 1 a 3 aplicaciones, espaciadas por unas 3 semanas, para optimizar la regeneración del tejido. La vuelta a la actividad deportiva completa se planifica de forma progresiva y bajo supervisión médica, generalmente a partir de los 2 meses, dependiendo de la evolución individual de cada paciente.

¿Es doloroso el tratamiento de ondas de choque para la fascia?

El tratamiento con ondas de choque puede generar una molestia tolerable, descrita a menudo como un golpeteo intenso y localizado, pero no es un dolor insoportable. La intensidad del equipo se ajusta siempre al umbral de tolerancia del paciente para maximizar la efectividad sin causar un dolor excesivo. Además, las sesiones son muy cortas, durando entre 5 y 10 minutos, lo que hace que cualquier incomodidad sea breve y manejable.

¿Puedo seguir haciendo deporte mientras recibo el tratamiento definitivo?

Generalmente, se recomienda una modificación de la actividad, no un cese completo del ejercicio. Mientras recibe su fascitis plantar crónica tratamiento definitivo, es crucial evitar las actividades de alto impacto que agraven el dolor, como correr o saltar. Se pueden sustituir por deportes de bajo impacto como la natación, el ciclismo o el entrenamiento de fuerza del tren superior. Nuestro equipo de especialistas diseñará un plan de actividad física adaptado para mantener su condición física sin comprometer la recuperación.

¿Qué diferencia hay entre una fascitis y un espolón calcáneo?

La diferencia fundamental es que la fascitis plantar es la inflamación y degeneración del tejido blando (la fascia plantar), mientras que el espolón calcáneo es un crecimiento óseo en el hueso del talón. Aunque a menudo coexisten, el espolón no suele ser la causa directa del dolor; es una consecuencia de la tensión crónica que la fascitis ejerce sobre el hueso. De hecho, aproximadamente el 15% de la población tiene espolones sin sentir ningún tipo de dolor.

¿Son efectivas las infiltraciones de corticoides para la fascitis crónica?

Las infiltraciones de corticoides pueden ofrecer un alivio temporal y rápido del dolor, pero no se consideran una solución a largo plazo para la fascitis crónica. Su efecto es principalmente antiinflamatorio, no regenerativo. El uso repetido puede tener riesgos, como la atrofia de la almohadilla grasa del talón o incluso la rotura de la fascia. Por ello, en SportMe priorizamos las terapias biológicas que buscan reparar el tejido dañado de forma duradera.

¿Cuándo se considera que la cirugía es la única opción para el dolor de talón?

La cirugía se reserva como último recurso, considerándose únicamente tras el fracaso de un mínimo de 6 a 12 meses de tratamientos conservadores y avanzados bien ejecutados. Esto incluye fisioterapia, plantillas personalizadas y terapias regenerativas. Dado que más del 90% de los pacientes responden positivamente a las opciones no quirúrgicas, la intervención se plantea en un porcentaje muy bajo de casos que presentan un dolor persistente e incapacitante que no mejora con otras alternativas.

¿Cubre mi seguro médico el tratamiento de medicina regenerativa en SportMe?

La cobertura de los tratamientos de medicina regenerativa, como el PRP o las células mesenquimales, varía de forma significativa entre las distintas pólizas y aseguradoras en España. Algunas pólizas de reembolso o de gama alta pueden cubrir una parte o la totalidad del coste. En SportMe le proporcionamos un informe médico detallado y un presupuesto para que pueda gestionar la autorización con su compañía. Le recomendamos consultar directamente con su aseguradora para confirmar los detalles de su cobertura.

¿Qué calzado debo usar después de un tratamiento definitivo para la fascia?

Tras completar el tratamiento, es fundamental usar un calzado adecuado para prevenir recaídas. Se recomienda un calzado con excelente amortiguación en el talón, un buen soporte para el arco plantar y una puntera ancha que no comprima los dedos. Busque zapatillas con un «drop» (diferencia de altura entre talón y puntera) de 8 a 12 mm. Debe evitar el calzado completamente plano, como las manoletinas o sandalias, así como los zapatos con suelas excesivamente rígidas o desgastadas.