Lesiones

UNA DE LAS PATOLOGIAS MAS IMPORTANTES POR SU REPERCUSIÓN MÉDICA

Los nervios periféricos pueden dañarse por enfermedades metabólicas o del colágeno, neoplasias malignas, toxinas endógenas o exógenas, o traumatismos térmicos, químicos o mecánicos.

Existen distintas lesiones traumáticas mecánicas:

  1. Traumatismos directos: contusiones y heridas
  2. Lesiones térmicas.
  3. Lesiones químicas: medicación intramuscular, o bien por efecto químico directo
  4. d) Traumatismos indirectos por tracción: las lesiones osteoarticulares se asocian con afectaciones nerviosas en el 21% de los casos.
  • Nervio radial: en las fracturas del húmero,
  • interóseo posterior: Fracturas luxaciones de codo,

4 lesiones nerviosas

  • Mediano: Fracturas luxaciones de muñecas,
  • Ciático poplíteo externo (NCPE): Lesiones ligamentosas externas de la rodilla.
  • Ciático: Luxaciones posteriores de la cadera, etc.

Clasificación:

Se dividen tres grupos:

1.) Neuropraxia: Compresión o contusión menor de un nervio periférico, con preservación del cilindroeje (edema mínimo o rotura de un segmento localizado de la vaina de mielina). Se interrumpe de forma pasajera el impulso nervioso. La recuperación es completa en pocos días o semanas.

2.) Axonotmesis: Lesión más importante con rotura del axón y degeneración walleriana distal. Preservación del endoneuro y células de Schwann. Recuperación espontánea con buena actividad funcional.

3.) Neurotmesis: Lesión más grave con sección anatómica completa del nervio. Existe disrupción del endoneuro y diversos grados de afectación del endoneuro y del epineuro. En este grupo no se puede anticipar una recuperación espontánea.

herida nerviosa

Diagnóstico

Lo primero es una adecuada historia clínica, valorar traumatismo, accidentes o cirugías previas y escuchar los síntomas. Haremos exámenes físicos y neurológicos. Si el examen neurológico muestra signos de una lesión nerviosa, recomendamos pruebas de diagnóstico, entre ellas:

  • Electromiografía.En una electromiografía, un electrodo de aguja delgada se inserta dentro del músculo para registrar la actividad eléctrica del músculo relajado y en movimiento. La actividad reducida del músculo puede indicar lesiones nerviosas.
  • Ecografia MSK: Valoramos el aspecto del nervio (grosor, ecogenicidad) así como su adecuado tracking por el miembro
  • Estudio de conducción nerviosa.Los electrodos ubicados en dos puntos diferentes del cuerpo miden la manera en la que las señales eléctricas pasan a través de los nervios.
  • Resonancia magnética (RM).La resonancia magnética utiliza imanes potentes y ondas de radio para producir imágenes detalladas de los nervios que puedan estar lesionados y de la zona afectada.

Si el nervio está lesionado, pero no se ha dividido en dos, evaluamos si se está curando.

  • Si se está curando correctamente, quizás no necesita una reparación quirúrgica. Dejaremos descansar la zona afectada hasta que se cure. Los nervios se recuperan de manera lenta, y la recuperación total puede tardar varios meses o años.
  • Será necesario realizar controles regulares para asegurar que la recuperación continúe hasta su máximo potencial.
  • Si su trastorno se debe a otra enfermedad, trataremos el trastorno oculto.
  • Según el tipo y la gravedad de la lesión nerviosa, se puede necesitar medicación, como aspirina o Aines (Enantyum, ibuprofeno u otros) para aliviar el dolor. En algunos casos, es posible inyección de corticoesteroides para aliviar el dolor.
  • Recomendarte fisioterapia para evitar la rigidez y recuperar las funciones.

– Sutura término-terminal: A veces, una sección del nervio se corta por completo o tiene daños irreparables. En ese caso extraeremos la sección dañada y volveremos a conectar las terminaciones nerviosas en buen estado (reparación nerviosa término-terminal).

– Neurolisis: Liberar adherencias y dejar el nervio libre sin nada que lo comprima. Técnica microquirúrgica cuyo objetivo es la separación, aislamiento o individualización del tronco nervioso de los tejidos que le rodean (neurólisis externa o exoneurólisis) o la disección de los fascículos o grupos fasciculares de un tronco nervioso mediante la resección del tejido epineural que les rodea (neurólisis interna o endoneurólisis). Este procedimiento puede ayudar a que los nervios vuelvan a crecer.

– Injerto de nervio periférico: Para reparar un nervio dañado, el cirujano extrae una pequeña porción del nervio sural de la pierna y la implanta en el lugar que requiere reparación. 

– Transferencia de nervio: Tomaremos un nervio en correcto funcionamiento para hacer que un nervio lesionado funcione (transferencia de nervio). Si usted tiene una lesión nerviosa particularmente grave o alguna lesión que se ha tratado por mucho tiempo, se recomendaría la cirugía para restablecer el funcionamiento de músculos fundamentales a través de una transferencia de los tendones de un músculo a otro. 

Restauración del funcionamiento

Varios tratamientos pueden ayudar a restaurar el funcionamiento de los músculos afectados.

  • Soportes ortopédicos o férulas.Estos dispositivos ayudan a mantener en la posición adecuada la extremidad, los dedos, la mano o el pie que se vean afectados, para mejorar el funcionamiento de los músculos.
  • Estimulador eléctrico.Los estimuladores pueden activar el músculo que funciona con un nervio lesionado mientras vuelve a crecer el nervio. Sin embargo, es posible que este tratamiento no sea efectivo para todas las personas.
  • Fisioterapia y terapia ocupacional.La terapia implica realizar movimientos específicos o ejercicios que mantengan activos a los músculos y las articulaciones afectados. La fisioterapia puede prevenir la rigidez y ayudar a restaurar tanto el funcionamiento como la sensibilidad.
  • El ejercicio ayuda a mejorar la fuerza de los músculos, conserva la amplitud de movimiento y disminuye los calambres musculares.

 

 

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