17 años de SportMe Medical Center… y con la misma ilusión, Gracias!!!

Hoy LinkedIn me avisa de algo que, sinceramente, me ha hecho parar unos minutos y mirar atrás con calma: 17 años desde que nació el proyecto SportMe Medical Center. Casi nada. Y, a la vez, toda una vida.

Cuando uno emprende no suele pensar en aniversarios. Piensa en sacar adelante un proyecto, una pequeña empresa, el día a día, en pagar nóminas, en no fallar a los pacientes, en seguir formándose, en no perder el rumbo. Pero hoy merece la pena detenerse y reflexionar.

Emprender, al menos en mi caso, no nació de una ambición empresarial clásica. Nació de una incomodidad profunda. De observar cómo funcionaba la sanidad pública, cómo se desdibujaba la relación médico-paciente, cómo la burocracia, las listas de espera y la rigidez del sistema acababan condicionando decisiones clínicas. Nació también de ver la sanidad privada de “compañías” y grandes grupos hospitalarios, donde muchas veces el paciente se convierte en un número, la práctica médica se vuelve impersonal y las demoras diagnósticas y quirúrgicas siguen siendo inaceptables.

Y, paradójicamente, también nació de mi experiencia observando otros sistemas, como el de Estados Unidos, donde hice 5 visitas en 10 años: enormes dificultades de acceso, medicina fragmentada, costes desorbitados y una relación médico-paciente cada vez más deshumanizada. Todo eso me hizo pensar que tenía que existir otra manera de hacer las cosas, desde lo más básico y cercano. Esto sumado a mi pasión por la Traumatología Deportiva, una rama muy novedosa de mi especialidad médica, la cirugía ortopédica y traumatología.

Así nació SportMe Medical Center (enero 2009). No como una gran clínica, no como un centro “de diseño”, sino como una consulta privada modesta en el sevillano barrio de Los Remedios, en la calle Virgen de la Antigua. Un espacio que mi padre (Pedro) me cedió con una generosidad que nunca olvidaré. Él, traumatólogo; mi madre, anestesista. Dos médicos que no solo me dieron apoyo logístico, sino algo mucho más importante: confianza. Ese empujón inicial, silencioso pero firme, fue determinante.

Es más, mi querida madre (Pilar) me acompañó desde el primer día. Nunca olvidare sus palabras…¡¡ hijo, para mi ayudarte seria la mayor ilusión del mundo! Literalmente. Jornadas interminables, incertidumbre, decisiones difíciles, noches sin dormir. Tambien destacar a Maribel. Porque emprender no es la foto bonita de la inauguración. Emprender es el desvelo, el insomnio, empezar el dia a las 5 am antes de tu trabajo ordinario, la duda constante, la responsabilidad de saber que si fallas no fallas tú solo. Fallas a otros.

Hubo voces que me dijeron que no lo iba a conseguir. Que era un error. Que en España montar algo propio en sanidad era estrellarse. Y probablemente tenían parte de razón. Ser empresario en España es duro y complejo. Sin ayudas reales de la administración, sin respaldo financiero externo, sin fondos privados. Aprendiendo a base de errores, a veces caros, a veces dolorosos. Pero siempre formativos.

Poco a poco, paso a paso, fuimos creciendo. No de forma explosiva, sino sólida. A los 6 años (2015) dimos un salto importante: apostar por otro local, un espacio más amplio, más moderno, más servicios, más innovación. Y lo que para mí siempre ha sido la “joya de la corona”: incorporar un área quirúrgica. Un quirófano propio no es solo una infraestructura; es una declaración de intenciones. Es asumir aún más responsabilidad para poder ofrecer al paciente continuidad, trato personalizado, precisión y calidad sin intermediarios innecesarios.

En ese camino no he estado solo. Quiero agradecer de forma especial a familiares como mi tío Antonio y mi tío Jesús. Y, por supuesto, a las personas que se incorporaron al proyecto con ilusión y compromiso desde el principio, cuando aún no había certezas:

Carmen Angulo Iñigo , Lino Martino Gutierrez , Mónica, Loli Álvarez Blanco , Maximilian Kemper , May, Rocío, Elena Pancho ,Maxi, Jorge Pastor , santiago valseca garcia , Cristina, Jose, Luz, Samuel, así como Los Drs. Dr Ignacio Dallo , Myriam Girón Mariñas y Dr Manuel León Luque y muchos otros que hoy siguen trabajando codo con codo conmigo Pedro Bernaldez MBA,MD PhD . Un proyecto no se sostiene por una persona; se sostiene por un equipo que cree.

En estos 17 años, más de 18.000 pacientes han pasado por nuestra clínica. Esa cifra impresiona. A mí, sinceramente, me da vértigo. Porque detrás de cada número hay una historia, una lesión, una preocupación, una expectativa. Mirar atrás produce respeto, pero también responsabilidad.

Seguro que hemos cometido errores. Seguro que hay cosas que podríamos haber hecho mejor. Sería ingenuo pensar lo contrario. Pero si hay algo que siempre he intentado mantener es la honestidad clínica, el compromiso con la evidencia científica, la actualización constante y la aplicación responsable de la experiencia clínica. Dar lo mejor de mí, incluso cuando eso implicaba ir contracorriente.

Emprender es, en el fondo, ser un disruptor. No por moda, sino por convicción. Cuestionar lo establecido, incomodar, proponer otra forma de trabajar. Y eso desgasta. Pero también ilusiona.

Hoy, 17 años después, no he perdido la ilusión. La conservo. Quizá más madura, más consciente, pero intacta. Porque sigo creyendo que los sueños, cuando se trabajan con constancia y honestidad, merecen ser perseguidos. Aunque nadie te ayude. Aunque te digan que no. Aunque el camino sea cuesta arriba.

Gracias a mis padres. Gracias a mi familia. Gracias a mi equipo. Gracias a cada paciente que ha confiado en nosotros. Y gracias a todos los que, de una forma u otra, habéis formado parte de este camino.

Seguimos. Con ilusión. Con responsabilidad.

…. Y con las mismas ganas de aquel primer día.

Pedro Bernáldez Domínguez

Director de SportMe Medical Center